Café Costura es el nombre de este emprendimiento que surgió para atender las necesidades de los estudiantes de las carreras de diseño, y terminó convocando a personas de todas las edades e intereses. ¿Necesitás un espacio para desarrollar tus ideas o aprender a ejecutarlas? Llegaste al lugar correcto.

por Mauricio Milano. Fotos de Fabián Bia.

Café Costura se presenta como un espacio de taller textil completamente equipado para la libre creación. Surgió a partir del modelo cyber-café y funciona de la misma manera, con un precio fijo por hora, pero en lugar de alquilar computadoras, alquila máquinas de coser.

Empezó espontáneamente en el galpón de la casa de Mariela Zarzabal, estudiante del Centro de Diseño Industrial, y casi sin querer, se terminó convirtiendo en un emprendimiento pionero no solo en Uruguay sino en América (es el primer espacio de este estilo en todo el continente, sumándose a la tendencia do it yourself, que estalló en París, en 2010, y fue luego reproducida Madrid y Barcelona).

Cuando entró al Centro de Diseño Industrial, muchas de las compañeras de clase de Mariela, sabiendo que tenía conocimientos en moldería y costura (por ser egresada de la UTU), comenzaron a pedirle ayuda para las entregas, al estilo de clases particulares. Poco a poco “empezó a correrse la noticia de que yo daba clases, y empezaron a llamarme estudiantes de otras clases y otras generaciones, y en un momento empezó a venir gente egresada que quería desarrollar colecciones y necesitaba ayuda con la moldería”, cuenta. De esa forma se dio cuenta de que había una necesidad real.

Investigando sobre el tema, Mariela encontró que no había antecedentes en el país, y decidió ponerse manos a la obra, participando del concurso “Ideas para emprender”, de Red Emprender, Si bien no ganó el concurso, ese primer paso en el mundo del emprendedurismo le sirvió mucho: “me capacitaron para armar el borrador de mi idea y empezar a pasarla de la cabeza al papel”.

En este momento, el emprendimiento de Mariela está siendo tutoreado por dos programas. Por una parte, integra el Programa Empresario Emprendedor, liderado por la Cámara de Industrias del Uruguay. Por otra parte, está terminando el Programa C-Emprendedor, de Endeavor y el Ministerio de Industrias, en el cual ya lleva casi dos años. Ese programa, dice Mariela, fue fundamental para pasar de la idea al emprendimiento. “En tres meses de capacitación pasé del fondo de mi casa a un local”.

Una vez puesto el local, se terminó presentando una demanda mayor a la que Mariela había predicho. Comenzaron a acercarse muchas personas que, sin venir necesariamente del área del diseño y muchas veces sin tener ningún conocimiento previo sobre el tema, querían aprender sobre confección. Atendiendo a los pedidos de esas personas, Café Costura comenzó a brindar talleres introductorios, como “Aproximación a la Máquina de Coser” o “Inicio en la Costura”, por ejemplo. También está el “Curso Básico de Costura”, además de distintos talleres temáticos que se van coordinando mes a mes, según el pedido del público y la disponibilidad de quienes los dictan.

Hoy, entre cafés y la compañía los usuarios, que comparten ideas y piden consejos, Mariela se prepara para vender las primeras franquicias de Café Costura, ante el llamado de diversos interesados. Y si bien hoy las cosas están marchando, recuerda la importancia de no perder de vista los objetivos. “Emprender es re duro, hay que tener resiliencia y tener claro adónde uno quiere llegar”.

Web: cafecostura.com.uy

Link:

http://pro-universitarios.com/emprendimientos/cafe-costura-un-espacio-para-crear/